Daniel Blancas Madrigal
Cinco peleas más, y listo…
No, bastan tres o cuatro.
¿Para qué tanto? Una más y será suficiente.
Voces en torno a una pelea todavía imaginaria: el filipino Manny Pacquiao contra el mexicano Saúl Álvarez.
¿Saúl?, ¿El Canelo?, ¿el chico de 19 años?... Ese mismo.
El combate fue prefigurado por José Sulaimán, presidente del Consejo Mundial de Boxeo, quien declaró: “El Canelo es hoy el único mexicano que le puede ganar a Pacquiao”.
Lo reafirma en Acción de Fondo: “No soy de los que sueltan cosas a lo tonto: si lo digo, es porque tengo fe en las cualidades de Saúl”.
Y secunda Rafael Mendoza, asesor y promotor de Álvarez: “El muchacho tiene su próxima pelea el 5 de diciembre y, como lo veo, después estaría listo para enfrentar a Manny; tiene un estilo que, al filipino, se le puede complicar”.
Reprocha, desde otra óptica, el legendario entrenador Ignacio Beristáin: “Es un ardid publicitario, sería un asesinato”.
Pero, ¿qué dice él?...
Tras una visita al peluquero, en una céntrica calle de Guadalajara, responde al llamado.
“Hay gente que me tiene confianza”, dice de arranque.
—¿Y te sientes capaz de pelear contra Pacquiao? —se le pregunta.
—Sí, pero en cinco peleas: la del 5 de diciembre y otras cuatro… Y no sólo estaría listo para enfrentarlo, sino para ganarle. A finales de 2010, no habría excusa.
—¿Ganarle?, ¿qué aprenderías en cinco peleas?
—Se asentaría mi boxeo y ganaría experiencia. La edad no es obstáculo, en cada función demuestro avances.
—¿Qué cualidades tienes para aspirar a un duelo contra el mejor pugilista del mundo?
—Suelo acomodarme rápido a los estilos de los rivales, sé cómo manejar a los fajadores y también a los boxeadores… Los zurdos se me facilitan y lo tengo bien estudiado.
—¿No es volar mucho?
—Al tiempo, me gusta hablar en el ring.
—¿Acaso es la atracción del dinero?
—Los dólares no serían prioridad, sino el orgullo de ganarle a un hombre que ha derrotado a muchos mexicanos.
Saúl, de 19 años, comenzó en el terreno amateur a los 12; y a los 15, en el ámbito profesional. Según su equipo, tiene 41 peleas, aunque en Estados Unidos sólo le contabilizan 30, con récord invicto: 29 victorias —22 por nocaut—y un empate.
El día 5, en la ciudad nayarita de Tepic, enfrentará al estadounidense Lanardo Tyner, con marca de 22 triunfos y 2 derrotas por decisión. ¿En juego? La corona de peso welter de la Federación Norteamericana de Boxeo (NABF).
¿Por qué promover un choque entre Saúl y el Pacman?...
Responde Sulaimán: “Porque Canelo es uno de los prospectos más brillantes de nuestro boxeo, porque es peso welter natural y tiene pegue tremendo, porque es un muchacho con hambre, dedicado y no suele perder el piso y es dedicado… Si nos esperamos un año, nadie le puede negar esa opción”.
—¿Cuántas peleas más?
—Tres o cuatro, para adquirir experiencia. Tengo muchos años en esto y, por tanto, un buen ojo… La gente en la calle ve esta posibilidad con entusiasmo. Si Saúl sigue como va, en un año estará ante Pacquiao.
—¿Y hoy?
—Sería una tontería…
Rafael Mendoza asegura que el equipo de Manny anda en busca de un mexicano que pueda incrementar la historia de rivalidades.
“El único que queda en peso welter con un récord respetable es el Canelo y no es descabellado, porque en el boxeo pesan mucho los estilos y el de Saúl es idóneo: a Pacquiao hay que mantenerlo a distancia con un buen jab, hay que pegarlo a las cuerdas, atacarlo y no dejar que tome el centro del ring y, si lo hace, utilizar el movimiento de piernas. Saúl tiene velocidad de manos y reflejos comparables a los de Pacquiao, aunque su desplazamiento sí es inferior… Con un entrenamiento de tres meses, lo puede desarrollar”.
Insiste Beristáin: “Por el momento, sería un asesinato”.
—¿Y en el futuro?
—¿Quién sabe? No se puede saber qué desarrollo tendrá un joven notable e interesante, pero que sólo se ha enfrentado con peleadores de cuarta. Por arriesgar a los chicos, se han disparado los accidentes. Está bien que le quemen incienso, pero hoy saldría muy mal parado.
—Y entonces, ¿qué mexicano le puede ganar a Pacquiao?
—Es muy difícil.
—¿Juan Manuel Márquez?
—Juan está bien hasta superpluma, pero más arriba pierde movilidad y contragolpe. El problema es que por las nuevas amistades, ya no quiere escuchar… Se le han juntado políticos, artistas y otros deportistas que lo han elevado, tiene que volver a pisar en firme…
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